Como mucha gente sabe a estas alturas, La Marca del Este lanzará próximamente un retroclón propio, del que ayer se publicó la portada (obra del fabuloso ilustrador A.J. Manzanedo).
Es muy importante destacar que este proyecto sale adelante con recursos propios, tanto humanos como económicos. Y en los tiempos que corren, eso es un punto más entre los muchos puntos a favor que concentra este trabajo.
Por supuesto, cualquier ánimo que se ofrezca a La Marca y a todos los involucrados en el desarrollo es poco para la tarea que se han propuesto. Además, en un país poco inclinado a la creación propia, cualquier esfuerzo al respecto merece toda la admiración de quienes, de un modo u otro, nadamos en la misma corriente.
Y sin menoscabo de lo anterior, me gustaría dejar constancia de mi modesta opinión, algo que incluso he discutido con otros jugadores.
Yo creo que la publicación de un nuevo sistema, por mucho que beba de la OGL, en lugar de un escenario de campaña, es un error, y lo argumento en dos motivos:
Primero, ¿realmente existe la necesidad de crear un nuevo retroclón con todos los que ya hay en el mercado (el último, sin ir más lejos, hace una semana 1)? ¿No sería más práctico emplear todos esos recursos en un escenario de campaña que, por cierto, no los hay made in Spain (al menos, reconocidos)?.
Entiendo que cualquier rolero lleva dentro de sí un diseñador de juegos, porque siempre tengo gente alrededor que dice eso de "¡se me ha ocurrido una idea para un juego... !", o eso de "estoy creando mi sistema de juego; ya lo probaremos".
Según Steinkel, pasaron a Castles & Crusades desde la 3.5 porque el sistema de Troll Lord Games era más sencillo y simplificaba reglas (al menos, eso es lo que deduzco). Y decidieron acometer este proyecto por la caraja general en que se halla inmersa Troll Lord. ¿Por qué no usar un sistema existente (Pathfinder, Swords & Wizardry, Labyrinth Lord, etc)?.
De hecho, podrían haber comenzado su escenario de campaña detallando el magnífico mapa que ilustra sus campañas, que además se enriquece con maravillosos suplementos como Bard's Gate. Es decir, ¿por qué no ser prácticos?.
Segundo, porque si deciden diseñar su propio retroclón desde el disgusto de comprobar que Troll Lord Games no cumple con sus expectativas, deduzco que su sistema de juego estará amoldado a sus modos, maneras y formas de juego. Por simplificar, sería como redactar las leyes consuetudinarias. Por lo tanto, doy por hecho que será un sistema de juego que incluye sus house rules, pero que quizás no sea apropiado para otros grupos, que aplicarían sus reglas. Y para eso, en mi opinión, mejor usar un sistema de juego que cuente con una amplia variedad de suplementos y ayudas.
Vuelvo a insistir en que esta es mi opinión, sólo mi opinión. Y reitero mi total admiración a quien invierte su tiempo y arriesga su dinero en un proyecto de esta magnitud.
Desde luego, reconozco que sería un regalo para todos los roleros de este país el que, dentro de unos meses, leamos crónicas de partidas basadas en el sistema de La Marca del Este.